postrados

Quiero vivir postrado en la presencia de Cristo

Para machos Jesús fue solo un revolucionario que desafió las autoridades civiles, religiosas y militares de su región. Para otros Jesús es solo un personaje de la Historia. Otros ven a Jesús como un hombre que bueno y santo y compasivo con los pobres.

Todas esas apreciaciones son ciertas, pero se quedan muy cortas. Jesús es Dios, digno de toda gloria y honra y adoración.
La Biblia cuenta que desde su nacimiento Jesús vino a esta tierra no solo como hombre sino también con toda la plenitud de Dios.
Aun siendo Jesús un bebe indefenso, la Biblia dice que unos amigos salieron del oriente a Jerusalén, preguntando: “¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.” Estos magos viajaron llenos de gozo, emoción y gran entusiasmo porque estaba cerca de ver a aquel que “es el resplandor de la gloria de Dios, la fiel imagen de lo que él es, y el que sostiene todas las cosas con su palabra poderosa.” (Heb 1:3). ¿Puedes entender lo que significa contemplar a Jesús?
Esos magos estaban convencidos de que no iban a ver solo a alguien que dividiría la Historia. Se trataba del mismo Dios, hecho hombre, tomando forma de siervo pero que “todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho (Jn 1:3).” Esos magos fueron iluminados por Dios para reconocer que aquel niño que había nacido, era el mismo Dios Soberano y Todopoderoso, El Consejero, Dios fuerte, Admirable, Príncipe de paz.

Yo puedo imaginar que los corazones de esos magos ardían mucho más fuerte en la medida que se acercaban para conocer aquel niño que había nacido. Ellos sabían que estaban a punto de contemplar a aquel que muchos antiguos profetas desearon ver y no pudieron.
Finalmente llegó el momento y los magos llegaron donde estaba el niño Jesús, entraron a la casa y cuando “vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra (Mt 2:11).”
¿Te diste cuenta de ese acto de adoración a Jesús, que Mateo, registra? Los magos se postraron delante del Gran Yo Soy, hecho hombre. Contemplaron al mismo Dios y por eso se humillaron ante la presencia de mi Jesús, mi Señor.

 

Esa es la actitud que yo quiero tener todos los días de mi vida cuando pienso en Cristo. Todos los días quiero postrarme ante Jesús, y decirle que él es mi Señor y que todo lo que quiero es adorarle y rendirle todo lo que soy.

“ Porque de El, por El y para El son todas las cosas. A El sea la gloria para siempre. Amén (Rom 11:36).”

Yo quiero hacerte algunas preguntas para que juntos reflexiones en la grandeza de Cristo:
¿Acostumbras a postrarte para adorar a Cristo?
¿Eres consciente de que cada día Cristo debe ser el centro de tu vida y tu adoración?
¿Eres consciente de que Jesús es Dios mismo?
¿Has rendido tu voluntad, deseos y pensamiento al Señorío de Cristo?
¿Disfrutas adorar y hablar con Jesús?

Quiero invitarte a llenar del conocimiento de Cristo y que cada día de tu vida, vivas para él.




  • Adriel

    Creo que se te fue un no en ¿Eres consciente de que Jesús no es Dios mismo?, pero muy buen post :)

    • esaumejia

      Gracias, ya hice la corrección.